Trufas heladas y… ¡feliz verano!

trufas heladasSin duda la época más feliz de mi ya de por sí feliz infancia ha sido el verano y a pesar de que casi todo ha cambiado y de que ya no lo paso montada en mi inseparable BH azul, ni subida a los árboles, ni con mis rodillas permanentemente teñidas de mercromina roja, aunque mis veranos no son tan “veranos azules” como antes, tengo la sensación de que si no desconecto radicalmente de lo que hago durante el resto del año, si no disfruto más del aire libre, de días en la playa, de ir al lugar donde pasar los veranos más felices, de ver a personas que quiero y que a lo mejor no puedo ver tanto durante otros momentos del año, si no lo vivo así, creo que no podría cargarme de la energía que necesito para poder comenzar el “curso” con ilusión y ganas, así que, querida familia bloguera, hoy cojo vacaciones y si todo va bien, el 1 de septiembre me tendréis de nuevo por aquí, con muchos proyectos y cosas nuevas…
Hasta entonces, ¡que tengáis un muy feliz verano!!!

INGREDIENTES:
-400 gr de nata para montar (35% MG)
-250 gr de chocolate negro para fundir
-50 gr de chocolate blanco para fundir
-Fideos de chocolate (de colores)

-Montamos la nata.
-Fundimos los chocolates al baño maría, removiendo.
-Añadimos el chocolate fundido a la nata montada y removemos con movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea.
-Introducimos la mezcla en una manga pastelera con boquilla redonda (o en una desechable, cortándole la punta).
-Metemos la manga pastelera 5 minutos en el congelador.
-Formamos bolas y las depositamos en una bandeja grande.
-Las metemos en el congelador 30 minutos, hasta que estén casi congeladas.
-Rebozamos las trufas en fideos de chocolate de colores.
-Volvemos a congelarlas unas 2 horas.
-Para servirlas, las sacaremos unos minutos antes del congelador y así estarán más cremosas.

El resultado es un cremoso helado de chocolate, sin azúcares añadidos. Fácil, fácil, fácil y rico, rico, rico. Las haréis más de una vez…

Lo dicho, nos vemos en septiembre (aunque de vez en cuando me dejaré caer por la página de Facebook). ¡Que tengáis el más feliz de los veranos!!!

trufas heladas

Muffins de plátano y chocolate

muffins de plátano y chocolate-“El día menos pensado sacará una paloma de la chistera”- recuerdo haber pensado más de una vez, pasada mi infancia y con ella, la época de gran parte de mis manías alimentarias…
Mi abuela era la mejor prestidigitadora que he conocido, capaz de convertir conejos en pollos, tortillas de patata con cebolla en “tortillas sin” y experta en camuflar frutas o verduras hasta hacerlas imperceptibles a los ojos de sus nietas, maniáticas todas ellas… ¿Su técnica? Sustituir, sólo de palabra, el ingrediente no deseado.
Durante algunos años fingí seguir creyendo sus palabras; en el fondo me hacía gracia y supongo que al hacerlo, sentía que perpetuaba mi infancia pero llegó un día en que me vi mayor para seguir con aquel juego y decidí liberarla, para siempre, de la pesada tarea de tener que mentir.
-“Abuela, ya me gusta el conejo; no tienes que seguir diciendo que es pollo”.
-“Ahaaa…”- En un primer momento pareció dudar pero enseguida me miró con ojos traviesos y dijo, con la naturalidad y el desparpajo que siempre la caracterizaron: “¿A que está rico este conejo?”
-“Sí, abuela, está muy rico”.
Y atrás quedaron los días de mentiras piadosas y trifulcas alrededor de una mesa.
Hace unos días, al hacer estos muffins, de pronto reviví una de aquellas escenas y pensé que a ella, a mi abuela, la gran prestidigitadora, le habría venido muy bien esta receta cuando la que os escribe se negaba a comer plátano. Sólo que ella jamás los habría llamado muffins, claro…

INGREDIENTES:
-3 plátanos (medianos) maduros
-125 gr de mantequilla derretida
-220 gr de harina (normal o integral)
-100 gr de azúcar
-2 huevos grandes
-1 sobre de gasificante morado+blanco (o 1 cucharada de levadura química+ 1/2 cucharadita de bicarbonato)
-80 gr de pepitas de chocolate

-Esmagamos bien los plátanos con un tenedor hasta conseguir una textura sin “tropezones”.
-En un bol mezclamos la mantequilla con los huevos batidos.
-En otro bol mezclamos la harina, el azúcar y los sobres de gasificante.
-Agregamos la mezcla de los huevos, a continuación el puré de plátano y mezclamos todo hasta que quede bien mezclado (aunque sin revolver más de la cuenta).
-Añadimos las pepitas de chocolate y revolvemos una vez más.
-Vertemos la mezcla en cápsulas para magdalenas y horneamos (horno precalentado a 200 grados) durante unos 20 minutos.

Estoy segura de que será una receta que tendrá éxito en vuestra casa y que, si la probáis, haréis una y otra vez.
Si queréis saber algo más sobre mis “manías”, podéis pinchar aquí. Si lo que queréis es otra receta hecha con plátano y una de las que más éxito ha tenido y tiene dentro y fuera de  mi casa, podéis verla aquí. Si queréis saber la fuente de  la receta, la encontraréis en el blog de Paula, un blog amigo, I Love Bugs. Por lo demás, ¡que tengáis una muy feliz semana!!!

muffins de plátano y chocolate

Polos de café bombón (LRF)

polos de café bombónMe resulta difícil encontrar las palabras exactas que definan la felicidad. Confieso que lo he intentado y no he podido. Me resulta más fácil enumerar cosas que me hacen feliz pero al hacerlo me he dado cuenta de que además de esas cosas absurdas que me proporcionan felicidad (como pelar pipas para comérmelas todas juntas después, comprobar, varias veces al día, cuántos milímetros han crecido los tomates de mi invernadero, balancearme en las hamacas de mi jardín mientras me imagino que estoy bajo el cielo de otro hemisferio, explotar, con saña, las burbujas de los plásticos de embalar, cantar en el coche, a pleno pulmón, cuando nadie me oye o andar descalza sobre la hierba mullida), además de todo esto, como os digo, el resto de cosas que me hacen feliz casi siempre van acompañadas de los adjetivos “bueno”, “divertido” o “bonito”… una buena compañía, una (buena) conversación divertida, una vista bonita, una buena descripción, una fiesta divertida, una buena comida… Vamos, que no hace falta ser un genio para deducir que a mí, como a todo el mundo, lo bueno, divertido y bonito de la vida me hace feliz. Y si alguna vez alguien me pregunta qué recuerdo me gustaría que tuviesen de mí cuando yo ya no esté, sin dudarlo diré: “en algún momento, durante un instante, “esa chica” me hizo feliz”.
Eso mismo debió de pensar Sandra cuando creó “La Receta de la Felicidad”, un blog bueno, bonito y divertido que a mí me hace feliz. ¿La receta de hoy? Unos polos de café bombón de su libro “Polos y Helados”.

INGREDIENTES:
Para la capa de café:
-250 ml de café recién hecho
-150 gr de leche condensada
Para la capa de leche condensada:
-200 ml de nata para montar (35% M.G).
-100 gr de leche condensada

Para la capa de café:
-Mezclamos el café caliente con la leche condensada y dejamos enfriar.
-Vertemos en los moldes, rellenando, 1/3, la mitad o 2/3 (como prefiramos).
-Introducimos en el congelador.
-Pasada 1 hora (aprox.) insertamos los palitos.
-Llevamos al congelador hasta que la capa del café esté totalmente congelada.
Para la capa de leche condensada:
-Mezclamos la nata fría con la leche condensada.
-Rellenamos los moldes con una capa de leche condensada y llevamos al congelador.
-Si vamos a rellenar los moldes con otra capa de café, habría que esperar de nuevo a que la capa de leche condensada se congelase totalmente (unas 4 horas).
-Dejamos en el congelador 24 horas.
-Para desmoldarlos, pasaremos los moldes por agua templada.

Algo fresco y fácil que nos ayudará a sobrellevar mejor el calor… Si queréis otra receta de helado, podéis ver ésta que publiqué el año pasado. Y si queréis estar enterados de todo lo relacionado con este blog, podéis hacerlo a través de facebook.
Con la receta de estos polos bombón os dejo, esperando haberos hecho un poco felices hoy y deseando, como siempre, ¡que paséis una muy feliz semana!!!

polos de café bombón

Macarons

macaronsEn un mundo perfecto a una mujer perfecta le sale todo perfectamente bien… a la primera.
-Acude puntual e impecable a sus citas y jamás pierde la compostura.
-Sus hijos permanecen limpios todo el día, se comportan como ella espera que se comporten y jamás la dejan quedar mal.
-Por supuesto nunca se le quema la comida, es la anfitriona perfecta y en las ocasiones especiales brilla especialmente.
-Borda los macarons porque tiene la receta infalible que hace que siempre le salgan bien.
En mi mundo imperfecto (y en el de Bridget Jones) el componente “sorpresa” siempre está presente, propiciando que pueda ocurrir que:
-Te veas obligada a llevar a los niños a una reunión escolar, que el pequeño se te quede dormido en brazos y que sus ronquidos y otros sonidos hagan que las miradas se claven en tí.
-Que tu marido te presente a una persona con la que está a punto de empezar un negocio y que una de tus adorables criaturas, que está rompiendo a hablar, decida en ese momento combinar las letras para formar, alto y claro, un P__A por todo saludo, acompañado de una patada al más puro estilo Froilán de Borbón, y que tus desesperados intentos por hacer ver a la susodicha que lo que el niño quiere es FRUTA, resulten vanos, dada la insistencia del niño y tu cara colorada.
-Que justo el día que haces una comida para tu familia política, se te queme el plato principal y el flan se rompa al desmoldarlo, dando al traste con tu intención inicial de impresionar a tu suegra y consiguiendo, a cambio, que ésta termine mirando a su hijo con cara de compasión.
-Que en una conversación con unos ingleses del mismo Oxford, te presenten a unos friends, que tú entiendas que son French, que por ello te pases un buen rato alabando las excelencias del país vecino y que además interpretes sus educadas caras flemáticas como “clara manifestación de maleducación y falta de sentido del humor”.
-Que tengas la receta infalible para hacer macarons, esos deliciosos y sumamente delicados bocados franceses, que más bien parecen existir para complicar la existencia de esta pobre bloguera, pero que para conseguir que te salgan hayas tenido que:
-Agotar prácticamente el stock de almendra molida del supermercado donde habitualmente compro.
-Bendecir una y mil veces la existencia de botellas de treinta claras de huevo pasteurizadas.
-Encomendarme, después del tercer intento, a Ntra. Sra. del Macaron para que me guiase por el buen camino.
-Lamentarme, tras cada fracaso, por el recibo de la luz que está por llegar.
-Ver cómo mis primeros intentos de macaron se hundían, se quebraban, se desparramaban o se asemejaban más a una galleta campurriana que al sofisticado bocado francés…
…Peeeero después de cuatro intentos fallidos, de leerlo todo acerca del mundo del macaron, de acordarme de la madre que un día lo creó, después de observarlos, cada segundo, a través del cristal del horno, con la misma atención que Jane Goodall observaba a sus gorilas y de repetirlos una vez más, no fuese a ser que me hubiesen salido de chiripa, después de haber vivido cinco días inmersa en el mundo del macaron, estoy en disposición de decir que lo he logrado, así que sólo me queda que cruzar los dedos y esperar que os guste mi publicación de esta semana…
Y sé que mis amigas estarán pensando que para qué querrán ellas esta ¿complicada? receta de macarons cuando tienen una amiga a la que ya le salen.
Para el resto, para los que no tenéis quién os los haga:

INGREDIENTES:
-90 gr de claras de huevo
-100 gr de almendra molida
-200 gr de azúcar glas
-40 gr de azúcar blanco normal
-1 pizca de sal
-1 pizca de colorante (opcional)
-2 cucharadas de cacao puro en polvo (para los de chocolate)
-Kilos y kilos de paciencia para la primera vez

-Tamizamos la almendra y el azúcar glas. (¡No omitáis este paso!). Si vamos a hacer macarons de chocolate, entonces tamizaremos también el cacao.
-Montamos las claras a punto de nieve (con una pizca de sal) hasta conseguir unos picos firmes y le vamos incorporando el azúcar normal.
-Mezclamos la almendra y el azúcar glas tamizados y lo incorporamos a las claras. Este paso se denomina macaronage y es uno de los pasos importantes porque no debemos pasarnos al revolver la mezcla; revolveremos, con movimientos envolventes, unas diez veces hasta lograr que al dejar caer la mezcla con la espátula, caiga una especia de “cinta” estrecha. (Si queremos colorear nuestros macarons, éste es el momento.
-Dibujamos unos círculos de unos 3 cm de diámetro sobre papel de horno.
-Metemos la mezcla en una manga pastelera con una boquilla redonda y llenamos los círculos con ella.
-Segundo paso importante: el secado. Tenemos que dejar secar los macarons antes de hornearlos. Aquí nos enfrentamos a un enemigo: la humedad ambiental. Nuestro objetivo es que al tocarlos no se nos peguen al dedo. El tiempo de secado variará desde 20 minutos, 45 minutos, 1 hora, 2 horas…
-Tercer paso importante: el horneado (ya sé que estáis pensando que aquí todo es importante). Con el horno precalentado a 150 grados (con ventilador) horneamos durante 12-14 o hasta 16 minutos. Depende de cada horno.
-Las “tapas” o “conchas” del macaron tienen una especie de collar llamado “pie” que, si todo va bien, debe salirle a los pocos minutos de hornearse.
-Sacamos del horno y dejamos enfriar antes de cogerlos.
-Esperamos hasta el día siguiente para rellenarlos; cada uno a su gusto; yo, en este caso, de dulce de leche y Nutella.
¿Entendéis ahora por qué casi nunca salen a la primera?

Llegado el buen tiempo, mis biorritmos funcionan de otra manera así que no puedo aseguraros que pueda mantener mis publicaciones semanalmente, como habitualmente hago. Os lo iré contando a través de Facebook. ¡Que tengáis una muy feliz semana!!!

macarons

Bizcocho cebra tricolor (chocolate, vainilla y fresa)

bizcocho cebra tricolorHay quienes sólo se sienten cómodos con los de su especie, personas que necesitan ver en sus amigos clones de sí mismos y que lo que un día les pareció tan exótico fuera de su país, les produce rechazo en casa… ¡y a mí que la vida así me parece taaaaaaaan aburrida! Porque no hay nada que me guste menos que los guetos y los clones y nada que me guste más que las cajas de galletas y bombones variados, los matices, lo ecléctico, la mezcla… la chispa de la vida.
Y no sé por qué me acuerdo de todo esto al hacer este bizcocho; será por la mezcla de colores, será que me recuerda a mis aventuras africanas, será que tengo la irritante manía de relacionarlo todo o que hoy tenía ganas de hablar. Será un poco de todo…

INGREDIENTES:
-4 huevos
-250 ml de leche
-250 ml de aceite de girasol
-250 gr de azúcar
-300 gr de harina
-1 sobre de levadura (tipo Royal)
-1 pellizco de sal
-1 cucharadita de extracto de vainilla
-2 cucharadas de cacao puro en polvo
-2 cucharadas extra de harina
-50 gr de Nesquick de fresa (o en su defecto, gelatina de fresa)
-Unas gotas de colorante rojo

-En un bol mezclamos los huevos con el azúcar.
-Añadimos la leche, el aceite y la esencia de vainilla y seguimos batiendo.
-Incorporamos la harina, la levadura y la sal e integramos bien todos los ingredientes.
-Dividimos la mezcla en 3 moldes separados; a uno le añadiremos las cucharadas de cacao, al otro las de harina y al tercero el Nesquick de fresa y las gotas de colorante rojo.
-Engrasamos y enharinamos un molde.
-Empezamos con el dibujo…Depositamos 2 cucharadas de la mezcla clarita en el centro del molde; justo encima depositamos otras 2 cucharadas de la mezcla chocolateada y encima de ésta 2 cucharadas de la mezcla de fresa y así sucesivamente hasta acabar las mezclas.
-Horneamos (horno precalentado a 180 grados) durante 50 minutos o hasta que al pincharlo salga seco.

El resultado es un sabroso y vistoso bizcocho que no dejará a nadie indiferente. Además, guardado en una lata se conservará perfectamente durante cuatro días. Ésta es una versión tricolor de otro bizcocho cebra que hice hace tiempo… ¡que tengáis una muy feliz semana!!!

bizcocho cebra tricolor

Galletas de chocolate rellenas de dulce de leche

galletas de chocolate rellenas de dulce de lecheLa niña que hay en mí se ríe cuando le hacen cosquillas y llora de vez en cuando, llama a su madre cuando le duele algo y echa de menos a su abuela.
La niña que hay en mí sigue sentándose mal, vive los años como si fuesen cursos y está deseando que llegue el verano.
A la niña que hay en mí le gustan las chuches y los helados y sigue sin poder probar el queso, aún no puede ver películas de terror y le asusta la oscuridad.
A la niña que hay en mí le dan miedo las agujas y no le gusta ir sola al médico, siente vértigo al pensar que es madre de dos pequeños monstruos y se lo pasa pipa jugando con ellos.
A la niña que hay en mí le encanta la crema de cacao y se la come a cucharadas (sólo que ahora no se esconde para hacerlo) y ¡oh, sí! a la niña que hay en mí le chiflan estas hipercalóricas galletas por las que de antemano pide disculpas a todos los que se hayan inmersos en plena “Operación Bikini”…

INGREDIENTES:
-110 gr de mantequilla
-350 gr de azúcar moreno claro (si es en polvo, mejor)
-55 gr de cacao puro en polvo
-2 huevos
-1/4 de cucharadita de sal
-3/4 de cucharadita de levadura (tipo Royal)
-260 gr de harina
-100 gr de pepitas de chocolate
-1 cucharadita de dulce de leche por galleta
-Sal Maldon para espolvorear por encima

-Derretimos la mantequilla en un cazo o bol grande.
-Añadimos el azúcar y mezclamos.
-Añadimos los huevos y mezclamos.
-Añadimos el cacao, la sal y la levadura y mezclamos.
-Añadimos la harina y mezclamos bien.
-Añadimos las pepitas de chocolate y revolvemos bien.
-Formamos una bolita y la presionamos en el centro, haciendo un hueco con el dedo índice y depositamos en él una cucharadita de dulce de leche.
-Cogemos otro poco de masa, la estiramos con las manos y tapamos la galleta, sellando bien los bordes con los dedos.
-Espolvoreamos con sal Maldon.
-Horneamos (horno precalentado a 180 grados) durante 8-10 minutos (no os sintáis tentados a dejarlas más tiempo porque veáis que están blandas, ya que se irán endureciendo fuera y además éstas no son unas galletas duras del todo).

El resultado son unas dulces y sabrosas galletas cuya ración podría decirse que es de una por persona (aunque no seré yo quien os prohiba comer las que queráis). A los niños les encantarán y mi consejo (por supuesto podéis ignorarlo) es que se las dosifiquéis vosotros (si no queréis tener que descolgarlos de las lámparas)…
Ésta es una adaptación de la receta de la adolescente y talentosa Izy de Top With Cinnamon. ¡Con ellas os dejo, deseando que tengáis una muy feliz semana!!!

galletas de chocolate rellenas de dulce de leche

Tarta de cumpleaños de un niño pobre II (para mi niño Juan)

tarta de cumpleaños de un niño pobreCada vez que me dispongo a preparar una tarta de cumpleaños, inevitablemente me acuerdo de una anécdota que os conté al poco tiempo de haber estrenado este blog: aquella conversación entre dos niñas que un día, hace años, oí por casualidad…
“¿Sabes? el sábado tuve el cumpleaños de un niño pobre; ya me entiendes, no tenían piscina y además la tarta era casera”.
Por muchas veces que lo recuerde, la frase sigue impactándome como la primera vez.
Pues bien, la semana pasada Juanito cumplió tres años y cuando pensaba qué tarta hacer para que soplase sus velas, volví a recordar la tarta del niño pobre y como soy muy peliculera, me pregunté si tal vez, Dios quiera que no, la crisis habría azotado a su familia, llevándose por delante la boyante empresa familiar; me pregunté si como consecuencia de ello no habrían perdido, insisto en que espero que no, su flamante casa con piscina y si su madre habría tenido que renunciar a encargar su cumpleaños a una empresa de catering, y lo siguiente que me pregunté fue si, independientemente de lo que hubiese ocurrido, aquella niña entonces, hoy ya mujer, seguiría creyendo que la esencia de la pobreza radica en que una madre le prepare a su hijo una tarta de cumpleaños o si por el contrario, por su bien espero que sí, habría modificado su escala de valores. Entonces deseé con todas mis fuerzas que lo objetivamente barato dejase de ser todavía inasequible para muchas familias y que nada impidiese que una madre pudiese preparar una tarta de cumpleaños… y a propósito decidí hacer una tarta barata, sin buttercream ni toppings pero igual de vistosa, sencilla pero resultona y sobre todo rica… porque creo que la verdadera pobreza radica, entre otras cosas, en que un niño tenga que quedarse sin su tarta de cumpleaños.
Y a ver si es verdad que de una vez por todas esta maldita crisis se esfuma y se acaban los desayunos de leche rebajada con agua, las meriendas de bocadillos de pan con pan y el no comer de algunos padres para que sus hijos sí lo hagan… Con todas mis fuerzas deseo que así sea. Por eso para esta tarta de cumpleaños sólo se necesita este bizcocho de chocolate sin huevo y nata para montar (por supuesto también admite banderitas, confeti comestible, virutas de chocolate y demás aderezos).
Con esta sencilla tarta os dejo, ¡deseando que paséis una muy feliz semana!!!

tarta de cumpleaños de un niño pobre

Gofres al horno (con salsa de caramelo salada)

gofres al hornoMe pasé mis embarazos subida a una escalera, pintando alguna pared, barnizando las contras de mis ventanas o restaurando algún mueble… En aquellos momentos me parecía que ya no volvería a tener tiempo para nada el resto de mi vida. Más tarde leí algo sobre el “síndrome del nido”, que viene a ser algo así como una especie de manifestación transitoria que suele darse en mujeres ansiosas que quieren tener todo preparado, listo y perfecto para cuando llegue la criatura. No me sorprendió: doy bastante el perfil: nerviosa, perfeccionista y ahora, además, madre gallina. Todo encaja… gallina, nido… y seguro que cuando llegue el momento también sufriré el “síndrome del nido vacío”… En fin, no me adelantaré al futuro, que mis polluelos son todavía pequeños; es simplemente que ayer recordaba mis pensamientos de entonces y al hacerlo, sonreí. Veamos… los polluelos se despertaron indecentemente temprano; decidí hacer unos gofres para desayunar; una vez hechos y testados, decidí fotografiarlos; después de tan hipercalórico desayuno, me sentí con fuerzas para terminar de plantar mi mini-huerto; se nos unió el único gallo del corral; juntos hicimos la comida, seguimos con demás tareas de jardín y entre tarea y tarea, y con los niños siempre en medio, el texto vino solo…
Aquello que pensaba entonces… en fin, está claro que me equivocaba.

INGREDIENTES para los gofres:
-3 huevos
-410 ml de leche
-110 gr de mantequilla
-240 gr de harina
-2 cucharaditas de levadura en polvo
-1/2 cucharadita de sal
-2 cucharadas de azúcar

-Batimos los huevos y añadimos la leche y la mantequilla derretida. Seguimos batiendo.
-Añadimos la harina tamizada (mezclada con la levadura y la sal) y removemos hasta conseguir una mezcla homogénea).
-Añadimos el azúcar y mezclamos.
-Engrasamos los moldes, vertemos la masa en ellos y horneamos a 220 grados (horno previamente precalentado) hasta que empiecen a dorarse por arriba (unos 12 minutos aproximadamente).
-Retiramos del horno y volcamos los moldes sobre papel de horno.
-Volvemos a hornear hasta que se doren por el otro lado.
-Yo les doy un toque final, para que terminen de dorarse, poniéndolos en una plancha.
-Fuente de la receta: María Lunarillos.

INGREDIENTES para la salsa de caramelo salada:
-150 gr de azúcar blanco
-200 ml de nata para montar
-50 gr de mantequilla
-1 cucharadita de sal

-Llevamos la nata a ebullición y retiramos del fuego.
-Ponemos el azúcar en un cazo, al fuego, para que se vaya haciendo el caramelo.
-Cuando el caramelo esté dorado, lo retiramos del fuego y lo añadimos a la nata.
-Removemos y añadimos la mantequilla y la sal.
-Ponemos al fuego hasta que todo se integre.
-Lo dejamos cocer unos minutos hasta que el caramelo (que se habrá solidificado) se disuelva.
-Dejamos enfriar.

Los gofres al horno no son lo mismo que los hechos en gofrera (espero que mis seguidores belgas no se me enfaden) pero de momento no tengo gofrera y sí unos moldes de silicona muy baratos que no pude evitar comprar. Acompañados de nata y rociados con salsa de caramelo… ¡un desayuno o una merienda muy especial! Eso sí, recomiendo comerlos recién hechos. Con ellos os dejo, deseando que paséis una muy feliz semana!!!

gofres al horno

Flores y alguna receta (para el día de la madre)

recetas para el día de la madreEl campo está tan bonito con tantas flores que me pregunto cómo he podido vivir sin ellas todo el invierno, así que para recuperar el tiempo perdido, me paso el día llenando jarrones, jarroncitos, botellas, botellitas, vasos y vasitos de flores silvestres, rosas, calas y jazmín, inundando la casa de tal manera que parece la prolongación de mi jardín… y me temo que con ellas, con las flores, y con un mix de recetas publicadas anteriormente os tendréis que conformar; son recetas con un mismo hilo conductor, recetas cuyos relatos están, de alguna manera, relacionados con el tema de la maternidad (por eso de que el domingo que viene es el día de la madre y yo ya no os “veré” hasta después).
Afortunadamente las circunstancias no me han obligado a tener que ser una madre coraje, así que son aventurillas de una madre normal-tirando a “madre gallina”, que a veces tiene sueños sobrecogedores como éste, una madre imperfecta que tiene días así, que cree que les debe mucho o todo a “ellos” y que a veces os muestra una visión un tanto simple y hasta humorística de lo que supone ser madre, así que para todas vosotras, madres coraje, madres gallina, madres-no-tan-gallina, para la mía y las de todos… ¡Feliz día de la madre (con mucha antelación)! pero hasta que llegue ese día, ¡que tengáis una muy feliz semana!!!
(NOTA- Las galletas que aparecen en las fotos son éstas con un baño de chocolate de fresa).

recetas para el día de la madre

Bolas de donuts

bolas de donutsSiento debilidad por las cosas imperfectamente perfectas mucho más que por las “simplemente” perfectas porque encuentro que es allí donde reside el encanto… y no sé si será un tipo de perversión mía pero lo cierto es que me gusta más una cara no tan bonita de una persona interesante que una cara “sólo” bonita, prefiero una estancia decorada con muebles comprados aquí y allá a un conjunto de mueblería, un muro con restos de verdín y musgo a uno pulido y sin una mancha, me gusta más un jardín decadente en cuya hierba crezcan flores silvestres que un césped uniforme y milimétricamente cortado, prefiero un hotelito con encanto a un macro-hotel con más estrellas, una playa agreste y solitaria a una concurrida con más servicios, un mercado ruidoso y colorido de un país caótico al mejor centro comercial de la ciudad más civilizada, prefiero una hamaca colgada de los árboles de mi jardín a una tumbona de un resort y por supuesto prefiero la visión y el sabor de una tarta de manzana a una hecha con fondant. En cuanto a los donuts, no sabría qué deciros… no lo tengo claro; me gustan los comprados y éstos hechos en casa, con forma de rosquilla o redondos como éstos, y es que me temo que aquí ya no tengo ni idea de dónde está la perfección…
(He vuelto a pasar las vacaciones en el lugar donde se pasan los veranos más felices, con toda la familia, y mientras escribía estas líneas un personajillo leía detrás de mí, cuando de pronto su vocecilla exclamó: “tía Marta, eso es muuuuuy raro”. No lo culpo.)

INGREDIENTES:
-125 ml de leche entera
-15 gr de levadura prensada
-60 gr de azúcar
-35 gr de mantequilla
-1 huevo
-300 gr de harina de fuerza
-1 pizca de sal
-Aceite de girasol para freir
-Azúcar para rebozar (una opción)

INGREDIENTES para la glasa (otra opción):
-200 gr de azúcar glas
-4 cucharadas de azúcar

-Templamos la leche en un bol y deshacemos la levadura en ella (TMX- echamos la leche en el vaso y programamos 1 minuto, 37 grados, velocidad 1; añadimos la levadura y programamos 20 segundos, velocidad 2).
-Incorporamos el azúcar, la mantequilla y el huevo y mezclamos (TMX- 30 segundos, velocidad 2).
-Agregamos la harina y la sal y amasamos hasta conseguir una bola lisa, elástica y un poco pegajosa (TMX- 2 minutos, velocidad Espiga).
-Formamos una bola grande, la metemos en un bol, la tapamos con un paño y la dejamos reposar durante 2 horas (o toda la noche en la nevera, como hice yo).
-Desgasificamos la masa y la dejamos reposar unos minutos.
-Hacemos bolas pequeñas y las dejamos reposar sobre una bandeja forrada con papel de horno y separadas entre sí. Las dejamos reposar 1 1/2 h aprox.
-Las freimos en abundante aceite de girasol a fuego medio, con cuidado de que no se nos quemen.
-Las rebozamos en azúcar o las bañamos en la glasa.
-Podemos rellenarlas del relleno que más nos guste o comerlas así.

NOTAS:
-Es importante respetar los tiempos de levado para conseguir un buen resultado.
-No os sintáis tentados a añadir harina para poder manejar mejor la masa; como mucho, unas manos ligeramente enharinadas para que nos resulte más fácil formar las bolas.
-Yo hice las bolas utilizando las palmas de mis manos; intentad no manipularlas demasiado a la hora de cogerlas para freirlas y veréis como en el aceite caliente terminarán de convertirse en bolas “casi” perfectas.
-Es importante que el aceite esté caliente pero no demasiado porque queremos unas bolas doradas por fuera y hechas por dentro.
-Fuente: Webos fritos.

El resultado son unas tiernas bolas de donuts, que no sabrán a levadura y que no podrás parar de comer, y aunque lo ideal es comerlas el primer día, el segundo día también se dejarán comer.

Espero que hayáis pasado unas Felices Pascuas y como siempre, ¡os deseo que tengáis una muy feliz semana!!!

bolas de donuts