Ensalada de langostinos, nueces y naranja

ensalada de langostinos, nueces y naranjaNos pasamos la vida corriendo… durante el día el ejecutivo corre de avión en avión y de reunión en reunión, el estudiante, en estas fechas, de clase a la biblioteca y de la biblioteca a casa, el obrero de turno en turno, sumando alguna hora extra, el parado, si hay suerte, de entrevista en entrevista y el ama de casa de tarea en tarea… y cuando cae la noche y llega la hora de dormir, el ejecutivo sueña con cumplir objetivos, el estudiante con aprobar, el obrero con mantener su precario trabajo, el parado con trabajar y el ama de casa, entre otras cosas, con “qué hará para comer mañana”… y llega “mañana” y el engranaje vuelve a ponerse en marcha y con apenas tiempo para nada, lo último que necesitan todos ellos es complicarse la vida con la comida; por eso y para esos días en que necesitas o quieres un plato ligero, para tomar en casa o para llevar, esta sencilla ensalada puede ser una opción…

INGREDIENTES para una ración:
-Lechuga o diferentes tipos de lechuga, rúcula, canónigos, etc
-200 gr de langostinos (ya cocidos)
-1 naranja
-Un puñado de nueces
-Granada (opcional)
-Sal y/o pimienta
-Aceite de oliva virgen
-Limón/vinagre/salsa rosa…(al gusto de cada uno)

Aunque aquí casi huelgan las explicaciones:
-Cortamos la/s lechuga/s en trozos más bien pequeños y los disponemos en una ensaladera.
-Pelamos los langostinos (pueden comprarse sin cocer, claro, pero si tenemos prisa, los ya cocidos nos facilitan las cosas), los cortamos en trozos pequeños y los mezclamos con la lechuga.
-Cortamos la naranja en gajos o mitad de gajos y los mezclamos con los langostinos y la lechuga.
-Cortamos las nueces en trozos pequeños y terminamos de mezclar todo.
-Si tenemos una granada, también le irá bien con la mezcla anterior.
-Aliñamos a nuestro gusto (sal, pimienta, aceite, vinagre o limón, mayonesa, salsa rosa…)

Esta sencilla ensalada resulta fresca, nutritiva y sabrosa y como no contiene hidratos de carbono, los podremos reservar para el postre… Hoy quería descansar un poco del dulce (el virus que se ha apoderado de la familia también ha contribuido) y aprovechando que ya tengo mis primeras lechugas y que todavía cuelgan unas pocas naranjas de mi pequeño naranjo, pues eso, que os dejo este ligerito plato… ¡ya compensaremos otro día! ¡Feliz comienzo de semana!!!

ensalada de langostinos, nueces y naranja

Pudding de pan

pudding de panMis abuelos vivieron la posguerra de la Guerra Civil española y aunque ellos fueron unos afortunados, teniendo en cuenta las circunstancias, siguieron conservando, hasta el final de sus vidas, unos hábitos propios de las generaciones que han vivido tiempos revueltos… Todo esto pensaba yo el otro día, al hilo de la dichosa crisis económica en la que estamos inmersos y que últimamente ocupa buena parte de mis pensamientos, y se me dio por preguntarme si nosotros, que fuimos la generación del derroche y del “usar y tirar”, que jamás imaginamos que llegaría el día en que tendríamos que apretarnos el cinturón, si cuando esta crisis pase, QUE PASARÁ, habremos salido marcados por ella y seguiremos conservando unos hábitos que ya hace un tiempo hemos empezado a incorporar a nuestras vidas… en estos pensamientos estaba, como digo, cuando un recuerdo vino a sacarme de mi estado de melancolía… recordé cómo mi abuela aprovechaba los papeles hasta el último hueco en blanco, cómo no encendía las luces hasta que fuese estrictamente necesario y cómo jamás tiraba nada de comida… Ya he dicho en otras ocasiones que cocinaba de maravilla, y al día siguiente de una gran comida había otra gran comida… de “aprovechamiento”, y no sé decir qué me gustaba más, si su suculento asado o su “ropa vieja” hecha con las sobras… Con los postres ocurría lo mismo; en su casa siempre había un postre después de una comida y sus puddings de panes y “restos de Navidad” eran célebres… pero como no dejó ninguna receta escrita porque estos puddings los improvisaba sobre la marcha, no me queda más remedio que imaginarme que su pudding de pan debía de ser algo parecido a éste…

INGREDIENTES:
-1/2 litro de leche entera
-150 gr de azúcar
-5 huevos
-200 gr de pan del día o días anteriores (o cualquier resto de bollería)
-Ralladura de 1 limón
-Caramelo para el molde

-Cubrimos con caramelo la base para el molde (yo he utilizado un molde de plum cake pequeño (de 14 cm) y 2 flaneras.
-Cortamos el pan en trozas pequeños.
-Calentamos la leche en un cazo y cuando esté muy caliente la vertemos sobre el pan para que se empape y ablande.
-Añadimos los huevos, el azúcar y la ralladura de limón y batimos todo con la batidora eléctrica.
Vertemos la mezcla en el molde y horneamos al baño maría (horno precalentado a 180 grados) durante unos 45-50 minutos.
-El resultado es un pudding compacto y tremendamente sabroso, ideal para después de cualquier comida o para tomar con un té o un café.

Éste es un postre de coste mínimo, fácil y rico, así que independientemente de la situación de cada cual, cualquiera puede hacerlo sin tener que pasar sin un postre… que de bastantes cosas nos estamos privando ya… ¡Mis mejores deseos para todos, buen fin de semana y feliz día de las Letras Gallegas!!!

pudding de pan

Cañitas rellenas de crema de café

cañitas rellenas de crema de café“¿Café o té?”- típica pregunta cuando visitamos a alguien a la “hora del café”, y a la que normalmente respondo: “té”…
En realidad nos pasamos la vida eligiendo… ¿mar o montaña? ¿campo o ciudad? ¿Beatles o Rolling? ¿mamá o papá? ¿A o B? A veces tenemos muy clara nuestra respuesta y otras nos supone un dilema tener que renunciar a una de las opciones… y es aquí cuando los gallegos sacamos nuestra arma-escudo en forma de “depende”… pero ¿sabéis que os digo? que hoy no quiero tener que elegir, así que si me preguntáis: “¿café o té?”- responderé con otra pregunta (de nuevo como buena gallega) y os diré: “¿por qué no un buen TÉ con unas cañitas rellenas de crema de CAFÉ?” Eso sí, éstas las pongo yo…

INGREDIENTES para la masa:
-300 gr de harina de fuerza
-100 gr de aceite de girasol u oliva
-125 gr de agua tibia
-Un chorrito de vino dulce (opcional)
-Ralladura de limón
-Una pizca de sal

-En un bol introducimos la harina y la ralladura de limón.
-En el centro hacemos un hoyo donde echaremos el agua y el vino dulce y poco a poco vamos mezclándolo con la harina.
-Añadimos el aceite y la sal y seguimos removiendo hasta obtener una masa pegajosa.
-Sobre una superficie enharinada trabajaremos la masa durante unos 10 minutos.
-Hacemos una bola, la metemos en un bol tapado con un paño y la dejamos reposar 1 hora en la nevera.
-Con un rodillo estiramos la masa hasta dejarla muy finita y la cortamos en tiras de aproximadamente 1 cm de ancho.
-Cogemos un cilindro apropiado para esto y vamos enrollando la tira alrededor, teniendo cuidado de que queden bien pegados los extremos (para que no se nos despegue después al freírlas).
-Cuando el aceite esté suficientemente caliente (unos 190 grados o si echamos en el aceite una piel de limón o naranja, cuando ésta esté dorada) sumergimos los canutillos con la masa en una sartén o cazo grande con abundante aceite.
-Las sacamos cuando estén doradas.
-Les sacamos los cilindros (salen con facilidad) y espolvoreamos las cañitas con azúcar blanco y moreno.
-Dejamos que se enfríen.

INGREDIENTES para la crema pastelera de café:
-1/2 litro de leche entera
-2 sobres de café soluble (Nescafé)
-125 gr de azúcar
-40 gr de Maizena
-4 yemas de huevo

-Cocemos la leche durante unos minutos y disolvemos en ella el café soluble.
-Aparte mezclamos el azúcar con la Maizena y las yemas.
-Juntamos todos los ingredientes y los tenemos a fuego lento hasta que espese (alrededor de 1/2 hora me llevó a mí para hacer una crema no demasiado “espesa”).
-Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
-Cuando esté fría, la metemos en una manga pastelera para que nos resulte más fácil rellenar las cañitas.
-Para que las cañitas no se ablanden, debemos rellenarlas cuando éstas y la crema estén frías.
-Éste es un típico postre orensano que ya había hecho otras veces, rellenándolo de una crema pastelera normal… pero como casi siempre, el relleno depende de vuestros gustos.

El sábado por la tarde tuvimos una visita inesperada… y terminamos tomando un té con estas cañitas… Pues eso, té y café… para cuando no quieras tener que elegir. ¡Feliz comienzo de semana!!!

cañitas rellenas de crema de café

Roller pizza

roller pizzaRecuerdo un anuncio (que me perdone el anunciante por no recordar qué anunciaba) en el que se alababa “al que se atreve a decir que sólo ve un punto en un cuadro cuando sólo ve un punto”… Bien, estoy de acuerdo, ¿por qué va a decir que ve algo que no ve? pero hoy yo quiero darle la vuelta a esta frase-eslogan… porque ¿y si yo veo un universo entero alrededor de ese punto? ¿acaso Benigni no fue capaz de convertir un espeluznante campo de concentración en una especie de Disneyland para su hijo? ¿o Andy Warhol no pudo elevar una anodina lata de sopa Campbell a la categoría de arte?
Pues bien, por algo “parecido” me gusta esta pizza, porque además de estar rica y saber a pizza, también podría parecer un mar de caracolas, un ramo de camelias o un conjunto de espirales… claro que siempre hay un aguafiestas (o “waterparty”, que diría mi sobrino Pablo) que te dirá: “¡pero si sólo es una pizza!”… En fin, que cada uno vea lo que quiera o pueda, que el resultado siempre será bueno…

INGREDIENTES para la masa:
-200 gr de agua tibia
-50 gr de aceite de oliva virgen
-20 gr de levadura prensada
-400 gr (aproximadamente) de harina de fuerza
-1 cucharadita de sal
-Aceite de oliva virgen para “barnizar” la pizza

-Mezclamos el agua tibia con el aceite y añadimos la levadura desmenuzada.
-Incorporamos la harina y la sal y amasamos durante un par de minutos (Th- 1 minuto, velocidad “Espiga”).
-Sobre una encimera espolvoreada con harina volcamos la masa y con un rodillo la estiramos y le damos forma de rectángulo de unos 20 cm de ancho.
-La cortamos en dos tiras (yo hice sólo una, así que utilicé la mitad de los ingredientes).
-Distribuimos el relleno elegido sobre cada rectángulo (cada uno el que más le guste) y los enrollamos como si fuesen brazos de gitano.
-Cortamos los rollos con un cuchillo afilado en rodajas de unos 3 cm de grosor y las colocamos en una fuente refractaria (forrada con papel de horno) con una separación entre ellas de medio cm). También podemos formar una figura con ellas…
-Barnizamos las “rodajas” con abundante aceite de oliva.
-Las dejamos reposar hasta que doblen su volumen (una media hora).
-Precalentamos el horno a 250 grados.
-Introducimos la fuente en el horno, bajando la temperatura a 225 grados y horneamos durante 20-30 minutos.
-Esta receta está sacada del libro “Simplemente Espectacular” de Thermomix.

El resultado es una pizza esponjosa que, en mi opinión, requiere más cantidad de relleno que una pizza de masa fina y que además mejora cuando la “barnizamos” con una generosa capa de aceite de oliva… un buen plan para una cena informal, por ejemplo… Como siempre, espero que os guste y ¡que tengáis un buen día!!!

roller pizza

Tarta de maltesers (para mi niño Juan)

tarta de maltesersTengo tendencia a empezar las frases con un “el otro día”… que, en mi lenguaje particular, raras veces equivale a una medida temporal exacta… en el mejor de los casos son dos semanas, a veces dos meses e incluso dos años… y si no fuese porque la fecha del nacimiento de un hijo es una fecha clave que no se olvida, diría que “el otro día” nació mi niño Juan… y lo cierto es que todavía no sé cómo ha podido pasar el tiempo tan rápidamente si “ayer” era todavía un bebé… aunque para recordarle lo pequeño que es y toda la retahíla de cosas que no puede hacer debido a su corta edad, para eso, como digo, está su hermano mayor… pero claro, él ya tiene tres años y medio…
El caso es que para celebrar que “el otro día” de hace dos años nació el pequeño de la casa, he hecho esta vistosa y dulcísima tarta, ni muy difícil, ni muy sofisticada pero muy del gusto de mi prole…

INGREDIENTES:
~Para 2 bizcochos de 11 cm de diámetro:
-130 gr de azúcar
-La piel de 1 limón
-3 huevos
-130 gr de mantequilla (a temperatura ambiente)
-130 gr de harina
-2 cucharaditas de levadura Royal
-1 pizca de sal
~Unos 350 gr de dulce de leche
~2 bolsas de maltesers (de 175 gr)

-Con las yemas de los dedos mezclamos el azúcar y la ralladura del limón.
-Añadimos la mantequilla y mezclamos.
-Añadimos los huevos y seguimos mezclando.
-Añadimos la harina, la levadura y la sal y terminamos de mezclar.
-Engrasamos los moldes y vertemos la mezcla en ellos.
-Horneamos (horno precalentado a 180 grados) durante aproximadamente 25 minutos.
-Cuando los bizcochos estén fríos, los cortamos en dos capas cada uno, procurando que nos salga lo más nivelado posible.
-Rellenamos cada capa con el dulce de leche y posteriormente la parte superior y los laterales, dejando la tarta totalmente cubierta (nos ayudaremos de una pala o espátula). El dulce de leche es una buena base para “fijar” los maltesers.
-Colocamos los maltesers, primero de la parte superior y más tarde de los laterales, procurando que queden bien alineados.
-Tened en cuenta que ésta es una tarta pequeña (unas 6 raciones) pero también debemos tener en cuenta que es una tarta empalagosa y por ello las raciones no serán muy generosas.

Con ella os dejo… ¡Feliz cumpleaños para tí, Juanito!!! ¡Y feliz comienzo de semana para todos!!!

tarta de maltesers

Coulant de chocolate (para el día de la madre)

coulant de chocolateEl otro día tuve un sueño… mi marido y yo estábamos de viaje, en algún lugar de las Islas Griegas… el agua era intensamente azul, el sol caía a plomo y allí estábamos nosotros, tumbados a la sombra, daikiri en mano, disfrutando de una inusual tranquilidad… todo era perfecto, el entorno, la temperatura, hasta mi peinado y mi manicura… pero entonces empecé a sentirme inquieta… algo no encajaba en toda aquella perfección; hacía ya un rato que intentaba dar con el elemento discordante… algo no iba bien, estaba convencida… mi corazón latía cada vez con más fuerza, la inquietud se convirtió en ansiedad y la ansiedad en desesperación… la angustia crecía y crecía y todavía no era capaz de saber qué estaba pasando… hasta que de repente todo se paró, sentí un profundo dolor en el pecho y me di cuenta… ¡ellos no estaban!!! Casi sin fuerzas y con un agónico hilo de voz pregunté a mi marido: -¿Dónde están los niños?” Por su cara supe que no sabía de qué le hablaba. -”¿Qué niños?” ¡No podía ser! me estaría volviendo loca… ¡pero no! ¡estaba segura! Grité que me devolviesen a mis hijos, que haría lo que fuese para recuperarlos… entonces recordé algo… el día anterior estaba muy cansada, los niños no se estaban portando bien; hiciese lo que hiciese todo parecía salir al revés… y lo dije… dije:-”¡Ojalá pudiese perderme en una isla desierta y descansar… sin problemas, sin prisas… sin NIÑOS!!! Y alguien se encargó de cumplir mi deseo… ¡pero yo no quería! ¡no hablaba en serio! ¡devolvedme a mis hijos! ¡juro que no me volveré a quejar! ¡quiero volver atrás! y una especie de eco se encargó de repetir: “atrás, atrássss…” y la angustia comenzó a apaciguarse y empecé a ver con claridad… ¡atrás! ¡eso es! Había retrocedido en el tiempo, a un tiempo anterior a mis hijos… mis hijos no estaban porque no existían y no existían porque todavía no habían nacido; estaba soñando y mi sueño pertenecía al pasado… Abrí los ojos y lentamente me incorporé en cama; mi corazón todavía latía con fuerza; me levanté y corrí a su habitación, de la cuna de uno a la camita del otro… y allí me quedé un buen rato…
…En fin, este sueño no fue real (aunque, conociéndome, podría haberlo sido); es sólo mi particular manera de expresar que la vida de tranquilidad, de dormir ocho horas seguidas, la vida de viajes, de noches hasta las mil, que esa vida estaba muy bien… pero que la vida con ELLOS es todavía mejor. Por eso y adelantándome al día de la madre, mi entrada de hoy te la dedico a TI, que como yo, sigues despertándote por las noches para comprobar que los niños respiran, que sin pretenderlo has desarrollado un sistema de alerta que ya lo quisiera el CNI, a ti que te pasas el día corriendo para abarcarlo todo, que aunque nadie te ha enseñado, has aprendido a multiplicar el tiempo, a ti, que a falta de canguro, te ves llevando los niños a los sitios más insospechados, que llevas años sin pisar un cine (¡a no ser que echen una de dibujos!), que tus viajes se han convertido en “viajecitos”, a ti que lo haces lo mejor posible y aun así siempre crees que podrías hacerlo mejor… por eso y, seguramente por mucho más, esta dedicatoria (y de paso esta receta) son para TI.

INGREDIENTES:
-6 huevos pequeños
-150 gr de azúcar glas
-200 gr de mantequilla (a temperatura ambiente)
-110 gr de harina floja
-220 gr de chocolate negro para fundir
-1 pizca de cacao en polvo
-1 pizca de canela u otra especia
-1 pizca de sal

–Mezclamos la mantequilla con el azúcar.
-Añadimos los huevos (de uno en uno) y seguimos batiendo.
-Añadimos la harina y la especia elegida y batimos hasta que quede una pasta homogénea.
-Fundimos el chocolate (en el micro o al baño maría) y lo incorporamos a la mezcla junto con la pizca de cacao y sal.
-Mezclamos bien todos los ingredientes y repartimos el mejunje en moldes engrasados.
-Los metemos en el congelador (durante unas horas como mínimo)
-Horneamos (horno precalentado a 180 grados); la receta original (una versión de Paco Torreblanca del pionero coulant de Michel Bras) dice que en 16 minutos estará listo; en mi horno fueron 20 minutos. Seguramente nos saldrán bien la segunda vez que los hagamos o cuando le hayamos cogido bien el punto al tiempo y la cocción… He oído decir que es el postre ideal cuando tienes invitados porque los puedes tener congelados (los coulants) y hornear mientras tus comensales van terminando de comer pero mi recomendación es que sólo los hagas cuando tengas los tiempos muy controlados, ya que puede ser que pase de ser un postre de lo más vistoso a un desastre amorfo-desinflado espachurrado en el plato… así que, ante la duda y la falta de práctica, absténganse los perfeccionistas… eso sí, ¡un coulant perfecto es un manjar para la vista y para el paladar!

Con él os dejo, en mi particular homenaje a las madres… como siempre, espero que os guste y ¡que tengáis un feliz día!!!

coulant de chocolate

Bica gallega

bica gallegaDesde que era pequeña me divierte jugar con las palabras… tratar de averiguar cuál es su origen, ver las similitudes con otras lenguas o comprobar lo diferente que suenan y significan cuando, por ejemplo, cambiamos una letra… y si no que se lo digan a aquella profesora, nativa de New Castle (UK), que daba clase en la Facultad de Filología (Dep. Inglesa) de la Universidad de Vigo y a la que, recién llegada a nuestro país, acompañé a unos grandes almacenes para comprar unos cojines… la pobre intentó ayudarse de la mímica para suplir su mal español y, abriendo los brazos todo lo que pudo, dijo: “Quiero unos coj_nes… así, grrrandes”… en fin, la letra en cuestión era una “o” y claro, el dependiente abrió los ojos, todo lo que pudo también, me miró con semblante interrogante y yo me apresuré a corregir: “cojines, cojines, queremos unos cojines”… o aquella otra anécdota que os conté con motivo de unas galletas craqueladas
Pues bien, la primera vez que, siendo pequeña, oí la palabra “bica” pensé que debía de ser la mujer del “bico” (“beso” en gallego) y claro, me hizo mucha gracia… así que, en memoria de lo que un día pensé, para vosotros esta bica con un bico

INGREDIENTES:
-4 huevos
-400 gr de azúcar
-200 gr de harina de fuerza
-200 gr de harina normal
-200 gr de manteca de vaca (o mantequilla)
-200 gr de nata líquida
-1 sobre de levadura de tipo Royal
-1 pizca de sal

-Mezclamos los huevos con el azúcar.
-Añadimos la manteca de vaca o mantequilla (a temperatura ambiente) y batimos durante unos minutos (Th- 5 minutos, 40 grados, velocidad 4).
-Añadimos la nata y mezclamos (Th- 10 segundos, velocidad 3).
-Añadimos la harina, el sobre de levadura y la sal y mezclamos hasta que quede una pasta homogénea (Th- 4 ó 5 pulsaciones de “turbo” intermitentes).
-Vertemos la mezcla en una fuente refractaria (previamente engrasada) y espolvoreamos con una mezcla de azúcar blanco y moreno. El tamaño idóneo de la bica para estas cantidades es de unos 27 cm x 20 cm para que la bica tenga una altura de unos 5 cm. Yo utilicé una fuente refractaria de 20 cm x 20 cm, otra albal de 19 cm x 14 cm y una cápsula de magdalena alargada (esta última necesita menos tiempo de horno) para que podáis ver las diferentes opciones…
-Horneamos (horno previamente precalentado) a 180 grados durante 40-50 minutos.

El resultado es un bizcocho con un intensísimo sabor a mantecado y una miga “apretada”, al estilo de la bica de Trives… uno de mis favoritos… y no se me ocurre mejor manera de empezar la semana que hacerlo con una bica pero sobre todo… ¡con muchos bicos! Pues eso, ¡Feliz comienzo de semana!!!

bica gallega

Crumble de manzanas y moras

crumble de manzanas y morasA veces me siento una mujer “desactualizada”… no por no seguir los dictados de la moda al pie de la letra… las mujeres más elegantes que conozco nunca lo hacen; tampoco me refiero a no leerme siempre el último libro que acaba de salir… ¿desde cuándo la literatura pasa de moda? si así fuese, ¡pobre Shakespeare! ya nadie hablaría de él; tampoco me refiero a estar enterada de los últimos cotilleos del papel couché… no hay prácticamente ningún personaje del panorama actual que despierte interés en mí; ni siquiera me refiero a no tener perfil de Facebook… que existo aunque no lo tenga… no, lo que quiero decir es que a veces me gustaría vivir en otra época, con unos “tiempos” más lentos y una obsolescencia menos fugaz… no sé, alguna rareza mía, supongo.
Pues bien, a este postre, o más bien a su ingrediente estrella, debe de ocurrirle lo mismo, que debe de sentirse “fuera de época” (en el más que improbable caso de que una mora pensase o sintiese, claro). Estas moras pertenecen a un lote de varias bolsas que congelé a finales del pasado septiembre, para cuando tuviese ganas de ellas y no fuese su época…

INGREDIENTES para el relleno:
-4 manzanas (yo utilicé Royal Gala)
-500-600 gr de moras
-120 gr de azúcar

INGREDIENTES para la cobertura:
-180 gr de harina integral
-100 gr de mantequilla fría
-90 gr de azúcar moreno

-Pelamos las manzanas, las cortamos en rodajas y las esparcimos en una fuente refractaria.
-Añadimos las moras y el azúcar.
-Para hacer la cobertura ponemos la harina en un bol, incorporamos la mantequilla y el azúcar y lo mezclamos todo con los dedos hasta obtener una consistencia como de pan rallado.
-Extendemos la cobertura sobre la fruta y presionamos un poco.
-Horneamos (horno precalentado a 190 grados) durante unos 40 minutos o hasta que la cobertura esté dorada.
-Los ingleses, padres de este postre, lo sirven normalmente acompañado de custards pero nosotros, que no somos ingleses, podemos acompañarlo con natillas, nata, helado o incluso yogur.

Como lo normal es que no tengáis moras en esta época, podéis sustituirlas por fresas, que lejos de estar “desactualizadas”, éstas sí están en su época… Como siempre, ¡espero que os guste!!!

crumble de manzanas y moras

Tartar de langostinos y aguacates

tartar de langostinos y aguacatesNo está mal… después de que se anunciase su llegada a bombo y platillo, primero en “El corte Inglés” y más tarde en los servicios meteorológicos, por fin y con casi un mes de retraso, se ha dignado a asomarse la primavera por este rincón del noroeste de España… y menos mal, que estábamos empezando a correr el riesgo de ver reducidas nuestras conversaciones al tiempo…
-”¿Qué tal estás?”
-”Deprimida, con este tiempo…”
-”¿Cuándo quedamos?”
-”Cuando deje de llover…”
-”¿En qué estás pensando?”
-”En irme a vivir a Miami”…
…Hasta el punto de que la semana pasada recibí varios wApp de amigas que decían: “¡ha salido el sol!!!”… pues menos mal, mira que si no llega a salir… ¡eso sí que sería grave!
El caso es que con el sol aquí ya apetece alguna comida fría, como ésta… receta que le debo a mi hermana Susana.

INGREDIENTES (para 4 personas):
-1 kg de langostinos (frescos o ya cocidos)
-2 aguacates maduros
-2 cucharadas de salsa de soja (o 1 de salsa de soja y otra de mayonesa)
-1 cebolleta
-6 cucharadas de aceite de oliva virgen
-1 limón
-cebollino
-1 ramita de perejil (opcional)
-sal y pimienta

-Si nos decantamos por los langostinos frescos, los cocemos durante 1 minuto en abundante agua hirviendo con sal y más tarde los pasamos por agua fría con hielo para cortar la cocción.
-Los escurrimos bien, los pelamos y los cortamos en trocitos finos.
-Los colocamos en un bol y salpimentamos.
-Picamos la cebolleta muy fina y la añadimos al bol con los langostinos.
-Picamos el perejil y el cebollino muy picaditos. Lo “rociamos” sobre los langostinos.
-Incorporamos la salsa de soja, un chorrito de aceite de oliva y el zumo del limón. Mezclamos todo bien.
-Pelamos los aguacates y cortamos la pulpa en daditos pequeños. Los mezclamos cuidadosamente con los langostinos, procurando que no se deshagan.
-Tapamos y dejamos en la nevera hasta el momento de servir (este momento de maceración le vendrá muy bien).
-Les damos forma utilizando un aro para emplatar y decoramos a nuestro gusto (con un poco de cebollino picado, con 1 ó 2 langostinos enteros o incluso con una tostada de pan).

Éste es un primer plato fresquito y sabroso, ideal tanto para una comida formal como para una “menos-formal-primaveral-estival”…
Y ahora que por fin estás aquí, sol, y que nos has regalado el mejor fin de semana de lo que va de año, dime que has venido a instalarte y que no nos abandonarás…
¡Que tengáis un feliz comienzo de semana!!!

tartar de langostinos y aguacates

Bizcocho de chocolate sin huevo

bizcocho de chocolate sin huevoTenemos una increíble capacidad para acostumbrarnos a casi todo… especialmente a lo bueno; y nos acostumbramos tanto y tan rápidamente que la mayoría de las veces no valoramos lo que tenemos y damos por “normales” la mayoría de las cosas pequeñas, sin darnos cuenta de que es precisamente en ellas donde reside el bienestar… Eso es lo que pensé el otro día cuando una lectora me escribió para decirme que tenía en casa un alérgico al huevo, que hacía bizcochos y magdalenas pero no le “subían” y me preguntaba si tenía algún truquillo al respecto. Lo primero que pensé fue que yo nunca había hecho un bizcocho sin huevo porque no había tenido necesidad de hacerlo y honestamente, ni siquiera sabía que pudiese hacerse “un bizcocho sin huevo”…
Las personas alérgicas a algún alimento saben perfectamente vivir con esto; tienen un protocolo en torno a ello que hace que puedan vivir con total normalidad… aunque es cierto que a veces se ven un poco limitados por su alergia, así que he decidido que de vez en cuando publicaré alguna receta pensando en ellos… porque todo el mundo tiene derecho a un pastel… a un buen pastel.

INGREDIENTES:
-200 gr de harina
-220 gr de azúcar
-75 gr de cacao puro en polvo (yo utilicé “Valor”)
-450 gr de leche
-40 gr de aceite de girasol
-1 sobre de levadura (tipo “Royal”)

-En un bol mezclamos todos los ingredientes secos.
-En otro bol, los húmedos (leche y aceite).
-Unimos ambas mezclas y vertemos la preparación en un molde (el mío de 18 cm) previamente engrasado.
-Horneamos (horno precalentado a 180 grados) durante aproximadamente 1 hora (fue lo que le llevó al mío pero sabéis que cada horno es un mundo, así que pinchando con un palito de brocheta sabremos cuándo estará).
-Esta receta se la debo al blog Mi Dulce Princesa.

-El resultado es un bizcocho jugoso pero esponjoso, con un intensísimo sabor a chocolate… ¡a prueba de alérgicos al huevo y …a prueba de chocolateros!
¡Que tengáis un buen día!!!

bizcocho de chocolate sin huevo