Galletas de mantequilla rellenas de lemon curd

galletas de mantequillas rellenas de lemon curdEl único adulto con el que vivo opina que adorno los hechos reales más de la cuenta y que a veces le cuesta reconocer algún episodio que hemos vivido juntos… Ante tal acusación, me defiendo de la mejor manera que sé: atacando.
-”En cambio tú, cariño, podrías cargarte la aventura más trepidante en tres frases cortas o explayarte en detalles absurdos que acabarían durmiendo a la audiencia”.
-”Tienes razón, amor (se encoge de hombros), tú, sin embargo, jamás dejarías que la verdad te arruinase una buena historia”.
Ha conseguido que la vena de mi cuello se hinche pero me muerdo la lengua y planeo, en silencio, mi venganza.
Desconcertado ante mi silencio, sigue: “pero qué más da, cariño (se ríe y yo no), si yo soy un soso y tú una exagerada”…
Por toda respuesta le tiendo la mano, en aparente son de paz, y le ofrezco una galletita rellena de crema de limón.
-”Pruébala y dime qué opinas”.
Se la lleva a la boca, cierra los ojos, la saborea y dice, solemne: “son las galletas de limón más ricas que he probado en tooooooooooda mi vida”.
-”No estarás exagerando, ¿verdad, cariño? (finjo sorprenderme de una manera intencionadamente sobreactuada).
-”¡Qué va! (me guiña un ojo), yo nuuuuuuuuunca exagero, ¿recuerdas???
Por supuesto el único adulto con el que vivo negará que el transcurso de la conversación haya sido exactamente así…

INGREDIENTES para las galletas:
-110 gr de mantequilla ablandada
-90 gr de azúcar
-3 yemas de huevo (de huevos pequeños)
-180 gr de harina
-1 pizca de sal

-Batimos la mantequilla y el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.
-Añadimos las yemas y mezclamos bien.
-Añadimos la harina y la sal y mezclamos.
-Metemos la mezcla en una manga pastelera con una boquilla con forma de estrella abierta.
-Hacemos formas (de círculos pequeños) sobre una bandeja de horno forrada con papel de horno. Tendremos que apretar un poco, ya que la masa es un tanto dura, razón por la que la forma de las galletas queda tan definida tras el horneado.
-Horneamos a 177 grados durante unos 12 minutos o hasta que los bordes se vuelvan ligeramente dorados.
-Basada en la receta de Cannelle et Vanille de sus galletitas de limón (pero sin el limón y el relleno).

INGREDIENTES para el lemon curd:
-200 ml de zumo de limón
-La ralladura de 2 limones
-200 gr de azúcar
-60 gr de mantequilla
-3 huevos

-En un cazo batimos los huevos con unas varillas.
-Añadimos el azúcar y el zumo de limón y removemos a fuego bajo-medio.
-Añadimos la mantequilla y la ralladura de limón y seguimos removiendo; a mí me llevó 20 minutos lograr la textura densa que corresponde al lemon curd.
-Con esta crema rellenamos las galletas.

No sé si soy una exagerada; lo que sí soy es compulsiva cuando algo me gusta, y estas galletas me gustan tanto que la semana pasada las hice tres veces (¡y no estoy exagerando!!!).
El resultado son unas ricas galletas, de forma bonita, donde la mantequilla y el limón se complementan maravillosamente bien. Con ellas os dejo, ¡deseándoos que tengáis una muy feliz semana!!!

galletas rellenas de lemon curd

Bizcocho de nata montada

bizcocho de nata montadaEl día que Pedro me dijo: “mamá, papá es muy viejo y sabihondo”, a su padre no le sentó nada bien pero yo me reí porque sabía que lo que en realidad el niño quería decir era: “papá es un chico mayor muy sabio”.
Los hijos, esas adorables criaturas a las que les debemos tanto… El otro día, por ejemplo, pensaba que hace tanto tiempo que no salgo a bailar, que el día que salga tendré que practicar antes… Se lo debo a ellos. A ellos les debo el que mi coche esté siempre lleno de trastos, algún que otro lamparón en mi blusa limpia y hasta un pequeño dolor crónico en la cadera derecha, por cargarlos siempre “a lo tribal”. Por supuesto les debo el bochorno que me producen sus inoportunas frases delante de quien yo menos quiero y el haber desarrollado una especie de empatía simbiótica incondicional con otras madres… pero puestos a contar toda la verdad, diré que a ellos, a mis adorables criaturas, les debo la risa que me producen sus ocurrencias y la felicidad diaria de comprobar que son exactamente como son; les debo mi café diario con mi grupo de “supermamis” y este blog, sin ir más lejos, también se lo debo a ellos.
¿Y qué tiene que ver todo este rollo con un simple pero rico y esponjoso bizcocho de sabor suave y libre de “tropezones”? Pues que, como ya habréis adivinado… ¡se lo debo a ellos!

INGREDIENTES:
-200 gr de harina
-50 gr de Maizena
-2 cucharaditas de levadura química (tipo Royal)
-1 pizca de sal
-285 ml de nata para montar
-3 huevos grandes
-200 gr de azúcar
-2 cucharaditas de extracto de vainilla

-Tamizamos la harina, la Maizena, la levadura y la sal y reservamos.
-Batimos la nata y reservamos.
-Batimos los huevos (si tenemos varillas eléctricas, mejor) durante varios minutos y vamos incorporando el azúcar poco a poco; añadimos la vainilla y batimos un poco más. (Los huevos habrán aumentado de volumen y estarán espumosos).
-Incorporamos la mezcla de harina a los huevos batidos, en 3 veces.
-Añadimos la nata montada, en 3 veces también.
-Engrasamos un molde (el mío de 25 cm) y horneamos entre 35-45 minutos o hasta que el palillo salga seco.
-Depositamos el molde sobre una rejilla y una vez esté templado, lo desmoldamos.
-Receta de El Rincón de Bea.

El resultado es, como digo, un rico, suave y esponjoso bizcocho, ideal para desayunos, meriendas escolares o un té de media tarde… Espero que os guste y, como siempre, ¡os deseo una muy feliz semana!!!

bizcocho de nata montada

Trufas de chocolate

trufas de chocolateLos americanos de las películas necesitan haber roto con sus novios o estar deprimidos para atiborrarse de helado…
La verdad es que nunca he entendido por qué tiene que haber un motivo para comer un dulce y por qué tenemos que buscar una excusa para hacer lo que nos gusta. ¿Y qué voy a hacer yo si no es mi cumpleaños ni espero visita, si no soy americana, no me ha dejado mi novio ni estoy deprimida? Pobrecita yo, no tengo un motivo y se me da fatal buscar excusas… peeeeeeero si para comerme estas trufas tengo que buscar una, lo haré. A ver…
“Yo no quería pero necesito una dosis de chocolate y azúcar para reponerme del bajón que me supuso enterarme de que la biografía de Belén Esteban es el libro más vendido del momento”.
Espero haberme ganado estas trufas… (Sin acritud).

INGREDIENTES:
-200 ml de nata
-90 gr de azúcar
-250 gr de chocolate fondant
-30 gr de mantequilla salada
-1 pizca de sal
-Cacao puro en polvo

-Partimos el chocolate en trozos pequeños y los depositamos en un bol de cristal.
-Ponemos a cocer la nata y mientras tanto caramelizamos el azúcar.
-Cuando el caramelo adquiera un color dorado intenso, retiramos el cazo del fuego y vertemos gradualmente la nata en ebullición, revolviendo continuamente.
-Mantenemos al fuego y mezclamos, revolviendo, hasta que se disuelva el caramelo.
-Retiramos del fuego, incorporamos la mantequilla y añadimos la sal.
-Vertemos la salsa de caramelo sobre el chocolate, en dos veces, mezclando con una espátula, hasta obtener una mezcla lisa y homogénea.
-Dejamos enfriar, tapado con film transparente, y dejamos en el frigorífico durante al menos 3 horas (yo lo dejé toda la noche).
-Formamos bolas y las “rebozamos” en abundante cacao.
-Las conservamos en el frigorífico.
-Receta de La Cillegina sulla Torta.

El resultado son unos dulces y exquisitos bocados, suaves, no tan empalagosos como podría parecer y que producen el efecto de querer repetir. Con estas trufas os dejo ¡y que tengáis una muy feliz semana!!!

trufas de chocolate

Bizcocho de peras y nueces

bizcocho de peras y nuecesMe gusta mantener cierto misterio en la vida porque la vida me parece más interesante así pero desde que escribo este blog me hacéis preguntas no siempre relacionadas con las recetas y hoy voy a responderlas porque supongo que están ligadas al lado curioso que todos tenemos y que hace que los reportajes sobre los making of y las tomas falsas tengan éxito. Espero que no suene demasiado pretencioso…
-El lugar donde vivo- es una de las preguntas que más me hacéis y NO, no vivo “en el pueblo de Heidi” ni “en el lugar donde viven esos señores que tienen pelos en los pies”… Me imagino que la “culpa” de estos comentarios la tienen las fotos de los paisajes que acompañan al resto… Vivo en el campo, rodeada de verdes prados, robles y castaños, ovejas y caballos, en un paisaje rural y atlántico, a sólo doce kilómetros de Santiago de Compostela y francamente, no se me ocurre un lugar mejor donde vivir (aunque a veces me queje).
-Mis ritmos a la hora de escribir-cocinar-fotografiar (porque ése es casi siempre el orden)- Ya hace tiempo que decidí publicar una vez por semana porque de ese modo he encontrado el equilibrio perfecto para no atosigaros, poder hacer las cosas como quiero y tener tiempo suficiente para mi “otra vida”… ¿Por qué los lunes? Porque los lunes son siempre duros e igual que ese día la bolsa de la merienda del cole de Pedro lleva algo rico para que empiece contento la semana, he pensado que tal vez logre un efecto parecido con vosotros, en forma de unos agradables momentos virtuales. Al menos ésa es siempre mi intención… Ah! Y no tengo posts preparados por si una semana no me apetece trabajar; en eso soy como los malos estudiantes; necesito la presión del tiempo echándoseme encima.
-Atrezzo, menaje y demás “cacharraje”- Los primeros en preguntarme por las mesas que se ven en las fotos fueron mi familia y amigos… “¿De dónde has sacado…?” Todo falso, queridos… tablones de Leroy & Merlin y palets de madera envejecidos por la lluvia.
En cuanto al menaje y demás antiguallas, no he comprado más por tener un blog porque siempre han sido mi debilidad; más bien diré que me ha venido bien tenerlo para darles más uso. Lo que sí compro son telas… ¡toneladas de retales de telas!
-Making of de las sesiones fotográficas- No dejan de sorprenderme, emocionarme y halagarme los piropos que dedicáis a mis fotos. En este terreno todavía tengo mucho que aprender y mientras dudo entre decantarme por una Canon-Nikon o Nikon-Canon, hago todas las fotos con una “no cámara” llamada iphone, así que para suplir la falta de cámara, necesito fotografiar en unas condiciones determinadas: con la luz natural matutina del porche de mi casa, y no creáis, que la cosa tiene su mérito con un invierno como el gallego, en el que las telas y el azúcar glas vuelan y la lluvia se cuela…
-¿Te comes todo lo que cocinas… y no engordas?- En realidad, como muchos más dulces de los que publico (tened en cuenta que sólo publico un día a la semana) y no, no engordo, ya que a excepción de mis embarazos, jamás he alcanzado los 50 kg… pero el único adulto con el que vivo se queja, a su manera, de que así es imposible mantener el tipo… Y es él, precisamente, el destinatario de este pastel; el único adulto con el que vivo, que cumple años y del que puedo decir que podría ser cualquier cosa que se propusiese menos bailarín y profesor de inglés. En realidad podría decir muchas cosas más pero creo que no lo haré… por eso de seguir manteniendo el misterio…

INGREDIENTES:
-230 gr de harina
-50 gr de almendra molida
-1 cucharadita de levadura (tipo Royal)
-1/2 cucharadita de bicarbonato
-1/2 cucharadita de canela
-1/4 de cucharadita de jengibre
-60 gr de nueces picadas
-2 huevos
-280 gr de azúcar
-120 ml de buttermilk
-100 ml de aceite de oliva suave o de girasol
-3 ó 4 peras

-En un bol mezclamos la harina, la almendra molida, la levadura, el bicarbonato, la canela, el jengibre y las nueces picadas.
-Mezclamos los huevos con el azúcar y los batimos hasta que la mezcla haya blanqueado y aumentado su volumen.
-Añadimos el buttermilk (o lo hacemos, mezclando 120 ml de leche desnatada o semidesnatada y media cucharada de limón, dejando reposar unos 10 minutos) y el aceite y seguimos batiendo.
-Echamos los ingredientes secos en los húmedos y mezclamos.
-Engrasamos un molde de 20cm y enharinamos (o lo forramos con papel de horno).
-Vertemos en él la mezcla y colocamos las mitades de las peras (sin las pepitas).
-Horneamos (horno precalentado a 180 grados) durante 90 minutos (a partir de los 70 minutos, pinchamos para comprobar cómo está el interior).
-Sacamos del horno y esperamos hasta desmoldarlo.
-Receta adaptada de Bakers Royale.

El resultado es un sabrosísimo bizcocho, muy de mi gusto y que por ello os recomiendo… Con él os dejo y ¡que tengáis una muy feliz semana!!!

bizcocho de peras y nueces

Muffins de chocolate

muffins de chocolateNo sé si soy de mente inquieta o si me aburro mucho… el caso es que a menudo me pregunto y pienso cosas, quizás inútiles y absurdas, que ni ayudan a mejorar mi vida ni la de los demás, ni resuelven ningún enigma milenario ni suponen un avance para la humanidad…
El otro día, sin ir más lejos, pensaba en lo diferentes que son nuestras vidas hoy de cómo eran hace veinte años, y más allá de los cambios lógicos que veinte años suponen en la vida de alguien, llegué a la conclusión, yo solita, de que buena parte de la culpa la tiene Google.
Google nos conecta, nos informa, nos acerca y todo ello en tiempo récord pero si algo le debemos a Google, por encima de todas las cosas, es saber que no estamos solos en el mundo… porque tú tienes un problema, no importa lo insólito e inusual que sea, y buscando una solución desesperada, tecleas tu insólita consulta: “últimamente-estoy-observando-que-me-está-saliendo-un cuerno-en-mitad-de-la-frente”… pero he aquí que alguien se te ha adelantado y ya ha tecleado las mismas insólitas palabras; tu insólito problema sigue ahí, la mayor parte de las veces sin una respuesta fiable ni una solución aparente pero, ¡simplicidad del ser humano!, tú ya te sientes mejor y menos solo…
Personalmente le debo muchas cosas a Google, algunas de ellas relacionadas con este blog… ¿la última? estos muffins de chocolate de My Baking Addiction…

INGREDIENTES:
-240 gr de harina
-2 cucharaditas de levadura (tipo Royal)
-1/2 cucharadita de bicarbonato
-3 cucharadas de cacao puro en polvo sin azúcar
-160 gr de azúcar
-130 gr de gotas de chocolate+ 40 gr para echar encima
-220 ml de leche
-60 ml de aceite de girasol
-1 huevo
-2 cucharaditas de café soluble instantáneo disuelto en 2 cucharaditas de agua caliente
-1 cucharadita de extracto de vainilla

-En un bol grande mezclamos la harina, la levadura, el bicarbonato, el cacao, el azúcar y los 130 gr de gotas de chocolate.
-En un bol mediano mezclamos la leche, el aceite, el huevo (ligeramente batido), el café soluble disuelto y el extracto de vainilla.
-Añadimos los ingredientes húmedos a los secos y revolvemos (pero no demasiado).
-Engrasamos los moldes (o vertemos la mezcla directamente sobre cápsulas de papel).
-Echamos sobre la mezcla las gotas de chocolate reservadas.
-Horneamos (horno precalentado a 200 grados) durante 20-25 minutos (dependiendo del horno).

El resultado son unos auténticos muffins de chocolate, nada empalagosos, y cuya receta no he podido parar de hacer estos días…
Espero que hayáis pasado unos felices carnavales (viviéndolos o ignorándolos) y espero que me hayáis disculpado por haber faltado a nuestra cita semanal sin avisar… y es que a última hora decidí desconectar totalmente de la rutina y me he dedicado a estar con mis amigos, con mi familia, he cocinado para comer (y no para publicar) y sobre todo he estado fuera de casa, disfrutando de los primeros rayos de sol del año… pero tras estas dos semanas de ausencia bloguera he vuelto con muchas ganas…¡que tengáis una muy feliz y soleada semana!!!

muffins de chocolate

Tortitas de manzana + “encaje” de tortitas

tortitas de manzana y encaje de tortitasMi amiga Ana dice que está pensando en pedir “asilo climático” a Miami…
-”¿Tú crees que si lo pidiese, me lo darían?”
-”Mujer, antes se lo darán a los de Siberia pero después de ellos, nos lo dan a nosotros, seguro”.
Y no la culpo por querer desertar del invierno gallego porque, vale que estamos acostumbrados a la lluvia, incluso a los frentes atlánticos, ésos que ahora llaman “ciclogénesis explosivas” pero con más de dos meses de continuos temporales, con rachas de viento de más de 120 km/h, con un baile de alertas del naranja al rojo y del rojo al naranja, sin un día de sol visible y con Santiago declarada oficialmente la ciudad de España donde más ha llovido, el asilo climático, querida Ana, debería estar garantizado… pero fijaos que creo que el día que salga un rayito de sol y tengamos que ponernos gafas para que no nos dañe la visión de los refulgentes prados verdes, se nos pasará el berrenchín…
En fin, climatología adversa aparte, será mejor que intentemos sobreponernos a ella y si todavía no os he animado con el argumento de los verdes prados, a ver si lo consigo con este plan para una tarde de lluvia y viento; ahí va: casa+tortitas+buena compañía= un muy buen plan… ¿sí? ¿ya?

INGREDIENTES para las tortitas de manzana:
-180 gr de harina normal
-1 cucharadita de sal
-3 cucharadas de azúcar
-2 cucharaditas escasas de levadura de doble acción (sobre blanco+morado de Mercadona)
-1 huevo
-40 gr de mantequilla derretida
-270 ml de leche
-1 pizca de canela (al gusto de cada cual)
-2 manzanas medianas

-Mezclamos la harina, el azúcar, la levadura, la sal y la canela.
-Incorporamos el huevo batido, la mantequilla y la leche y batimos bien, hasta que no quede ningún grumo.
-Pelamos y cortamos las manzanas en trozos finos y los añadimos a la mezcla.
-Pincelamos una sartén con mantequilla y la ponemos a fuego medio.
-Vertemos un cacito de la mezcla en la sartén y esperamos a que cuaje y se llene de “agujeritos”.
-Le damos la vuelta y repetimos la operación hasta que se acabe la mezcla.

INGREDIENTES para los “encajes” de tortitas:
-1 huevo
-250 ml de leche
-200 gr de harina normal
-1 pizca de sal

-Batimos todos los ingredientes y vertemos la mezcla en un biberón de los que se utilizan en la cocina.
-Lo metemos en el frigorífico durante 1 hora.
-En una sartén caliente, marcamos el dibujo o filigranas que nos apetezca. Esta idea la vi en el blog Unodedos pero el motivo eran corazones… Yo no soy muy de corazones y además me apetecía la idea de utilizarlos como si fuesen una especie de bajo-platos o platos sobre los que poner las tortitas, así que la forma elegida fue un círculo.

Las tortitas de manzana es una de mis meriendas favoritas y el “encaje” de tortitas es un “extra” divertido… Espero que lo hayáis disfrutado y, como siempre, ¡que paséis una muy feliz semana!!!
(Ah! y si queréis alguna receta de carnaval, podéis echarle un ojo a las filloas o a las flores).

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Panecillos de brioche

panecillos de briocheHoy voy a contaros qué significan las despensas para mí, y aunque por momentos (de lo que a continuación os voy a relatar) pueda parecer que pierda la perspectiva de las cosas, os diré, adelantándome, que SÍ, sé que sólo es un habitáculo de la casa… pero no un habitáculo cualquiera.
Para entender esta especie de fetichismo mío con las despensas, mi relato debería remontarse, entonces, a los años 80 y empezar con: “un día cualquiera, a nuestra llegada al lugar donde pasar los veranos más felices, tres enérgicas niñas suben, atropelladamente, las escaleras de la casa y arriba, alertada por el ruido de los pasos y los gritos, espera su abuela, con los brazos abiertos. Las niñas se funden en un abrazo con ella pero pronto salen corriendo… hacia la despensa”.
La despensa de mi abuela no era demasiado grande pero guardaba dentro moldes y artilugios, todos ellos made in Spain, harinas de diferentes tipos, tabletas de chocolate “Carmiña” (que no he vuelto a ver ni a comer en mi vida), latas de atún y sardinilla king size, acopio de botellas de aceite y paquetes de azúcar como para sobrevivir a una hecatombe nuclear y algún bizcocho, rosquillas o filloas recién hechas para la ocasión.
Aquella despensa tenía un magnetismo especial; mis hermanas y yo abríamos su puerta continuamente; la mayoría de las veces para coger alguna chuchería pero otras simplemente para permanecer allí, de pie, mirando, como si estuviésemos haciendo inventario de su contenido… Mi abuela nunca nos riñó por esas frecuentes incursiones nuestras en su despensa; al contrario, le divertía mucho y creo que en el fondo albergaba la esperanza de que terminásemos engordando algo al final del verano… Desde entonces, las despensas son habitáculos especiales para mí; me fascinan como me fascinan los mercados… son lugares con olor a múltiples olores, de un orden desordenado, con tarros, frascos, latas y botellas de diferentes tamaños y colores… y todo ello, por alguna razón, me fascina, así que cuando tuve mi propia casa, quise una despensa (bueno, también quise un vestidor pero ésa es otra historia) y ahora me divierte ver a mis hijos mirar su interior con los mismos ojos con los que miraba yo la despensa de mi abuela… Ah! y si alguna vez quiero comprobar el nivel de aceptación de alguna receta entre mi prole, sólo tengo que poner mi “cebo”, estratégicamente situado al lado del paquete de galletas Oreo… y el orden de “ataque” de mis “fieras” me dirá si he triunfado o fracasado… Bueno, digamos que mis retoños no son unos gurús de la gastronomía precisamente, así que en esta ocasión y de momento, prefieren las Oreo a los brioche

INGREDIENTES:
-90 ml de leche
-30 gr de levadura prensada
-200 gr de huevos (4 huevos pequeños aproximadamente)
-500 gr de harina de fuerza (+ un poco más)
-60 gr de azúcar
-10 gr de sal
-100 gr de mantequilla

-Disolvemos la mantequilla en la leche tibia (Tmx- 30 segundos, 37 grados, velocidad 1).
-Mezclamos bien los huevos, la harina, el azúcar y la sal y añadimos la levadura y la leche (Tmx- 30 segundos, velocidad 6).
-Amasamos la mezcla (Tmx- 3 minutos, velocidad Espiga).
-Volvemos a amasar; esta vez, incorporando la mantequilla en trocitos pequeños; puede hacerse sin amasadora aunque es más fácil este paso con ella (Tmx- 2 minutos, velocidad Espiga).
-Dejamos reposar la masa 1 hora (si amasamos con Tmx, la dejamos reposar en el vaso).
-Transcurrido ese tiempo, amasamos 1 minuto más.
-Si la masa ha quedado demasiado pegajosa como para manejarla y darle forma, enharinaremos abundantemente nuestra mesa de trabajo y formaremos una bola con la harina que “admita”.
-Formamos bolas de masa (en mi caso de unos 60 gr).
-Formamos los bollitos de la siguiente manera: formamos un rectángulo y hacemos 2, 3 ó 4 cortes ( de forma que queden 2, 4 ó 5 tiras) hasta la mitad del rectángulo y los enrollamos, empezando por la parte que no tiene cortes. Metemos bien los bordes para dejarlos redondeados.
-Dejamos que reposen hasta que doblen su volumen (45 minutos aprox).
-Los pincelamos con huevo batido.
-Horneamos (horno precalentado a 200 grados) unos 15-20 minutos.
-Fuente de la receta: libro “Pan y Bollería” de Thermomix.

El resultado son unos aromáticos, sabrosos y suaves panecillos, tremendamente adictivos, listos para ser consumidos en cuanto se enfríen; si no vamos a consumirlos en las horas siguientes a ser hechos, podremos congelarlos, ya que estos ricos panecillos habrán perdido todo su “encanto”, transcurridas 10-12 horas…
Como siempre, ¡os deseo que tengáis una muy feliz semana!!!

panecillos de brioche

Nubes hechas con gelatina (con y sin Thermomix)

nubes de gelatinaSoy de naturaleza soñadora, o dicho de otra manera, a menudo estoy en las nubes… Esto tiene su parte buena, ya que me permite evadirme momentaneamente de lo feo de la vida y montarme un mundo más bonito del que es… pero estos fugaces paseos míos por las nubes tienen lugar, además, en otro tipo de contexto concreto: las conversaciones aburridas.
Me ocurre desde que tengo uso de razón, lo hago inconscientemente, o como diría John Malkovich en “Las Amistades Peligrosas”: “no lo puedo evitar”. Y si la conversación es especialmente tediosa, entonces me evado tanto que ya ni sé cuál es el asunto a tratar… pero a grandes males, grandes remedios, y con el tiempo he ido perfeccionando mi técnica y he aprendido a interpretar las entonaciones y los silencios y a rellenarlos con solemnes “síes” y “ahaaas” mientras pienso en otra cosa; soy capaz de hacerlo, de hecho, incluso cuando los interlocutores somos sólo dos y sin que el otro se dé cuenta de mi ausencia, lo cual no es difícil, porque los interlocutores plastas sólo están pendientes de “colocar” su historia y oir su propia voz, así que, supongo que inconscientemente, a mí me parece justo aprovechar esos soporíferos minutos de secuestro dialéctico para organizar mentalmente mi agenda o repasar la lista de la compra. Por supuesto esto JAMÁS me ocurre con personas de mi familia ni con amigos ni con ningún seguidor de este blog, puesto que todos ellos tienen conversaciones INTERESANTÍSIMAS!!! pero, ¿por qué os cuento todo esto? Ah, ya… porque hoy la cosa va de nubes…

INGREDIENTES:
-2 sobres de gelatina neutra en polvo (20 gr)
-200 ml de agua
-300 gr de azúcar
-100 gr de gelatina de frutas en polvo (equivale a un sobre de 85 gr + un poco de otro sobre hasta completar los 100 gr)
-Azúcar glas (para “rebozar” las nubes)

ELABORACIÓN CON TMX (del libro “Simplemente Espectacular”):
-Vertemos en el vaso la gelatina neutra, el agua y el azúcar y programamos 5 minutos, 100 grados, velocidad 2.
-Incorporamos la gelatina de sabor (yo utilicé gelatina de naranja) y mezclamos, programando 10 segundos, velocidad 4).
-Programamos 5 minutos, 100 grados, velocidad 2.
-Dejamos enfriar dentro del vaso.
-Una vez esté fría la mezcla, programamos 6 minutos, velocidad 5 1/2.
-Vertemos la mezcla en un molde rectangular o cuadrado (el mío de 21 x 21 cm), forrado con film transparente y espolvoreado con azúcar glas, y dejamos reposar 12 horas a temperatura ambiente.
-Retiramos el film, cortamos la mezcla en cuadraditos y los “rebozamos” en azúcar glas (para que no queden pegajosos).

PREPARACIÓN SIN THERMOMIX (del blog Webos Fritos):
-Ponemos a calentar el agua en un cazo y cuando empiece a hervir, añadimos la gelatina neutra y el azúcar.
-Bajamos el fuego y lo dejamos 5 minutos más.
-Incorporamos la gelatina de frutas y seguimos removiendo durante unos 5 minutos más.
-Dejamos enfriar hasta que esté casi cuajada.
-Con una batidora de varillas, montamos la gelatina durante unos minutos, hasta que tenga una textura como de merengue.
-Vertemos la mezcla en un molde cuadrado o rectangular (yo en uno de 21 x 21 cm) forrado con film transparente y espolvoreado con azúcar glas, y dejamos reposar 12 horas, a temperatura ambiente.
-Retiramos el film, cortamos la mezcla en cuadraditos y los rebozamos en azúcar glas.

Debo decir que mi primera intención fue hacer las nubes sin gelatina de sabores, con jarabe de maíz, ya que me parece menos artificial en cuanto a sabor, pero el jarabe no me llegó a tiempo, así que lo dejaré para otra ocasión…
El resultado son unos “mullidos” bocados con sabor a naranja (en mi caso), que volverán locos a los más pequeños… ¡Que tengáis una muy feliz semana!!!

nubes de gelatina

Bizcocho de plátano

bizcocho de plátanoUna de las mayores metamorfosis de la vida se produce cuando te conviertes en padre; en ese mismo instante comienzan a aflorar en tí una serie de “estados” o “cualidades” que antes no tenías:
-Pérdida de vergüenza- Para empezar, te oyes a tí misma (y lo que es peor, los demás también te oyen) empleando unas palabras cuyo significado sólo conoces tú, y unos eufemismos capaces de sonrojar al más pintado.
-Cambio de hábitos- En la ducha y en el coche solías cantar… los Rolling, Elton John o hasta la canción del verano… pero un buen día, una melodía inesperada sale de tu garganta y te oyes tarareando la banda sonora de “Dora la Exploradora”… Intentas apartarla de tu mente… ¡demasiado tarde! ya se ha instalado allí para el resto del día.
-Pérdida de intimidad- Solíais ser dos en cama y ahora tu cama parece el camarote de los hermanos Marx. Todavía recuerdas cuando fuisteis a elegirla y bendices el momento en que decidisteis comprar una grande… porque hay noches en las que acabáis siendo cuatro en cama, y con tantas patadas y manotazos, te levantas con la sensación de haber dormido con el Orfeón Donostiarra al completo.
-Paciencia- Eso sí que nadie te lo puede negar… Eres capaz de repetir las cosas una y otra vez sin que se te note que has perdido los nervios… “Los pies fuera del sofá”, “los codos fuera de la mesa”, “los dedos fuera de la nariz”, “la comida dentro de la boca”… y tú, que nunca lo fuiste, descubres que eres infinitamente más paciente de lo que jamás creiste llegar a ser.
-Manipulación- Pues sí, aprendes a manipular (o a “orientar” y “guiar”, como a tí te gusta llamarlo), y es que ¿qué hacer, por ejemplo, si el niño ha puesto sus ojitos en el juguete más caro del mercado y te comunica, decidido, que ése es, sin duda, el regalo que pedirá a los RRMM? Pues “dirigir” su interés hacia otro juguete, más barato y “muchíiiiiiisimo más bonito”, claro.
-Mentira- Como eres una manipuladora, ya te da igual mentir un poco más (o “maquillar la verdad”, como a tí te gusta llamarlo)… y he aquí el quid de la cuestión: tienes dos hijos… Bueno, será mejor que deje de esconderme detrás de un tiempo verbal inexacto… TENGO dos hijos; a uno no le gustan los plátanos y el otro bien podría llamarse Baloo; en cambio, a los dos les gustan los bizcochos así que, ¿qué hace una madre que quiere que sus hijos coman fruta? Pues “mentir” un poquito (bastará con omitir la palabra “plátano”, en realidad)… Y de esa mentira piadosa nace este bizcocho cuyo ingrediente principal quizás no llegue a sospechar tu hijo…

INGREDIENTES:
-350 gr de plátanos (aprox 3 plátanos medianos)
-270 gr de harina
-125 gr de azúcar
-50 gr de azúcar moreno
-2 cucharaditas de levadura en polvo
-150 gr de mantequilla
-3 huevos
-1/2 cucharadita de sal
-1/2 cucharadita de canela en polvo
-1 yogur natural

-Pelamos los plátanos y los aplastamos con un tenedor.
-Batimos los huevos en un bol grande; añadimos los dos tipos de azúcar, la mantequilla (ablandada), el yogur y el plátano y volvemos a batir.
-Añadimos la harina tamizada con la levadura, la sal y la canela y mezclamos bien.
-Vertemos la mezcla en un molde (previamente engrasado); yo utilizo un molde de plum cake.
-Horneamos (horno precalentado a 180 grados) durante 1 hora- 1 hora y 15 minutos o hasta que el palito salga seco.
-Fuente de la receta: Revista “Lecturas”.

El resultado es un bizcocho contundente con un sabor frutal, ideal para los desayunos o meriendas… ¡Que tengáis una muy feliz semana!!!

bizcocho de plátano

Éclairs rellenos de dulce de leche y bañados de chocolate

éclairs No sé si a alguien le ocurrirá lo mismo que a mí o si seré un islote en medio del mar… El caso es que mis actividades se dividen entre las que puedo llevar a cabo cuando estoy nerviosa (o enfadada) y las que bajo ningún concepto y de ninguna de las maneras debo hacer JAMÁS. Me temo que os las voy a contar…
Empezaré por las primeras, que son menos:
-Limpieza de la casa; no sé por qué pero es recibir una mala noticia (o enfadarme) e ipso facto empezar a limpiar, y cuanto mayores son mis nervios (o enfado), con mayor desenfreno limpio yo… lo cual en un número razonable de veces al mes, siempre y cuando no haya vajillas ni objetos delicados por medio, mi casa agradecerá.
-Jardín; una de mis aficiones y de las pocas actividades capaces de apaciguar mis nervios y malos humos… eso sí, intentando evitar siempre la poda minuciosa que pueda resultar irreversible.
En cuanto a las actividades que no puedo/debo hacer si los nervios o la ira se apoderan de mí son, probablemente entre otras muchas cosas:
-Conducir y cocinar; creo que con motivo de unas galletas de avena os lo conté aquí.
-Fotografiar, escribir o cualquier tipo de actividad que requiera concentración, paciencia, sensibilidad o creatividad… por lo que a mí respecta, y en el estado del que hablamos, esa clavija de mi cerebro está desconectada.
Pero si hay algo que NUNCA JAMÁS EVER podré manejar bien si no estoy en un óptimo estado de paz conmigo misma, es la manga pastelera… ese artilugio enemigo de las manos temblorosas y de los trazos hechos sin decisión… Por eso estos éclairs de Pierre Hermé, fáciles de elaborar siguiendo todos los pasos, me salieron bien… la segunda vez.

INGREDIENTES para la masa:
-125 ml de leche entera
-125 ml de agua
-115 gr de mantequilla (cortada en 8 trozos)
-1/4 cucharadita de azúcar
-1/4 cucharadita de sal
-140 gr de harina
-5 huevos (o quizás un poco menos)

-Forramos 2 bandejas de horno con papel.
-Ponemos la rejilla en la parte de abajo del horno y lo precalentamos a 200 grados. Además, ponemos un cacharrito con agua en una esquina (al fondo) del horno.
-En un cazo mezclamos la leche, el agua, la mantequilla, el azúcar y la sal y llevamos a ebullición.
-Echamos la harina de golpe, reducimos a fuego medio y revolvemos enérgicamente (preferiblemente con una cuchara de madera) durante unos 2 minutos. En ese punto, la masa será una masa fina.
-Pasamos la masa a un bol y vamos añadiendo los huevos, de uno en uno. Tras el primer huevo, veremos que la masa parece separarse pero poco a poco irá ligando de nuevo. Este paso podemos hacerlo a mano, con una cuchara de madera, de manera enérgica. (Si batimos ligeramente los huevos, podremos ver que quizás la masa nos “pida” un poco menos de los 5 huevos).
-Introducimos la masa en una manga pastelera, utilizando una boquilla redonda de 1 1/2 cm o cortando el extremo de la manga pastelera (si es desechable) y hacemos cilindros de unos 10 cm de largo, dejando una separación de unos 5 cm entre ellos.
-Bajamos la temperatura del horno a 190 grados, retiramos el cacharrito de agua y horneamos durante 18-20 minutos.
-Transcurrido ese tiempo, pinchamos los éclairs con un palillo (para dejar escapar la humedad que puedan tener dentro) y horneamos otros 5 minutos más, hasta que los éclairs estén bien dorados y firmes al tacto.
-Apagamos el horno y dejamos los éclairs otros 5 minutos más con la puerta del horno entreabierta.
-Si no podemos poner las dos bandejas de horno a la vez, la segunda bandeja la tendremos en la nevera, a la espera de ser horneada.

GLASA DE CHOCOLATE:
-125 gr de azúcar
-125 ml de nata líquida
-125 gr de chocolate negro para fundir

-Ponemos el azúcar y la nata en un cazo a fuego lento.
-Cuando la nata empiece a hervir, retiramos el cazo del fuego y añadimos el chocolate, que se fundirá y se integrará con los otros ingredientes.
-Rellenamos los éclairs, en este caso con dulce de leche, y los bañamos con la glasa de chocolate, sumergiendo la parte de arriba en la glasa.

El resultado, unos de mis pastelitos favoritos… la versatilidad hecha pastel, que se deja acompañar muy bien con el dulce de leche y el chocolate… por ejemplo. Con ellos os dejo y… ¡que paséis una muy buena semana!!!

éclairs